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En 1934 el periódico Luz inició la campaña «Por un Madrid menos feo». Valle-Inclán propuso derribar el Círculo de Bellas Artes e incendiar media ciudad
Inventor de la 'Esqueletomaquia', el jerezano Carlos González Ragel retrató a conocidos personajes de España, desde El Quijote, Goya o el portero Zamora al general Franco, Ortega el bailarín o la cupletista y actriz Raquel Meller. Siempre con los huesos a flor de piel.
Una colección de tebeos que vieron la luz a principios de los años cincuenta nos permite reconstruir la historia de dos legendarios boxeadores cuyos caminos se cruzaron durante la Guerra Civil, dentro y fuera de las viñetas.
La sorprendente visita de Aleister Crowley a nuestro país, que atravesó a pie y quedó maravillado ante las corridas de toros y el universo gitano
Se vestían de rojo y negro, y fueron miles. La «pandilla raphaelista» fue la envidia de los sindicatos.
La prehistoria (secreta) del rock and roll en nuestro país estuvo dominada por rockeras gitanas, flamenqueras eléctricas o bateristas valientes en girls groups. Antes de Los Estudiantes o Pekenikes fueron las Hermanas Alcaide o Mari de la Trinidad
El café de La Marina fue retratado por Pío Baroja y conocido en todo el país por sus noches sin fin. Cerró debido a los escándalos, abriéndose a continuación el cine con el nombre más hermoso: cine Bello
En el centenario de su nacimiento, celebramos la vida y obra del pintor pontevedrés que llevó a Goya al Callejón del Gato, luchó por democratizar el arte y tiñó de expresionismo la Guerra Civil española. Once de sus grabados forman parte de la exposición Esperpento. Arte popular y revolución estética del Museo Reina de Sofía (Madrid), que se podrá visitar hasta marzo de 2025.
En 1967 Roberta Alexander, militante de Panteras Negras, dio un mitin en la universidad madrileña contra la guerra de Vietnam. El acto acabó con cargas, banderas comunistas y disturbios en las calles del centro. Tras cantar «We shall overcome» en los sótanos de la DGS fue expulsada del país
La llegada de los primeros hippies a Ibiza fue calificada por la prensa de «invasión» que convertiría la isla en un «pudridero» de suicidios, drogas y locura
En 1980, la visita de Lou Reed al madrileño barrio de Usera acabó como el rosario de la aurora. Recuperamos los testimonios de varios asistentes a uno de los conciertos que marcaron para siempre la historia del rock durante la Transición.
En sus primeros conciertos, La Banda Trapera del Río se presentaban diciendo: «Somos de los bloques verdes, la única zona verde de Cornellà». Pero no estaban solos. En la periferia de las grandes ciudades, el clima se había vuelto irrespirable y la delincuencia, el paro juvenil y la falta de oportunidades formaron parte de un paisaje que contó con su propia banda sonora.
En mayo de 1978, Iggy Pop actuó por vez primera en una España que aún no tenía ni Constitución. El periodista Oriol Llopis describió así su actuación: «Coca, oxígeno, poca gente y Stooges sound»
En 1988 Panero dedicó un texto al músico que tituló «Dos muertos en vida. Epitafio y sentencia para una democracia muerta (sobre Santiago Auserón y yo)»
«El camión que habla», como se conocía popularmente, llegaba a aldeas y pueblos remotos y repartía libros. También llevaba instalado un moderno equipo de sonido y proyector de cine, y se planeó que fuese atendido por licenciados en Filosofía y maestros. Todos ellos se dedicarían a «la cruzada de difundir el libro por los pueblos de España»
Familias desahuciadas y vecinos expulsados de sus casas fueron los primeros en protestar públicamente contra especuladores y corruptos amparados por la dictadura. Incluso llegaron a manifestarse en la calle con pancartas en las que se leía «Abajo la especulación de pisos y solares» o «Arriba España» y amenazar con suicidios. Un barrio entero desapareció para levantar El Corte Inglés.
Los ecos del estreno en España de un musical ‘made in Hollywood’ y protagonizado por un galán mexicano sobrevuelan el ambiente homosexual que bullía en la cultura, las artes y el espectáculo en la capital bajo la dictadura de Primo de Rivera… y todo lo que vino después.
Durante la Guerra Civil la plaza se renombró como Trifón Medrano, militante socialista fallecido a causa de una bomba. Algunos historiadores madrileños, afirmando que no era un nombre «castizo», criticaron la decisión y fueron respondidos desde la prensa obrera: «Hoy lo castizo es el heroísmo. Lo demás son historias y no Historia», dijeron
A su paso por España en 1929, la hija del Monje Loco del zar Nicolás II levantó una polvareda de rumores, envidias e imprecisiones en la prensa nacional, que prefirió pasar por alto su lucha en defensa de sus derechos laborales.
¡Puños arriba! El COHE (Colectivo Heavy Metal) y su campaña «El heavy no es violencia», que inmortalizó la frase, fue la respuesta de Pedro Bruque a la demonización del metal tras el asesinato de un fan durante un concierto de Scorpions